El cultivo racional

El cultivo racional
El cultivo racional

Mantenimiento de la biodiversidad con un entorno vegetal cuidado.

Árboles, setos y matorrales son esenciales para la preservación de los insectos y otros microorganismos que favorecen el equilibrio de los ecosistemas naturales.


illustration art5
illustration art5

Calicatas sistemáticas en la parcela antes de la plantación.

Un profundo conocimiento del suelo y una perfecta adecuación entre el porta injerto, la variedad y el terruño, y formación sobre las futuras prácticas de cultivo (fertilización, gestión hídrica…).


illustration art6
illustration art6

Respeto de los suelos mediante técnicas de trabajo adecuadas.

Hierba entre los líneos y labores alternas en las cepas: esquileo, arado y desherbado. 


illustration art7
illustration art7

Une estación meteorológica al servicio del entorno.

Modelización precisa de las enfermedades que permita una intervención racional.


illustration art8
illustration art8

Equipo puntero de pulverización fitosanitaria.

Más preciso, más específico, menos productos y menos pasadas.


illustration art9
illustration art9

Profilaxis que favorezca las defensas naturales de la planta.

Cada parcela es única, las labores se adaptan a cada una de ellas, sin sistematización.


illustration art10
illustration art10

Colaboración con los técnicos para el respeto del medio ambiente y de la calidad.

El equilibrio de la naturaleza es frágil, es esencial entenderlo para respetarlo mejor.


illustration art11
illustration art11

Zonas de lavado y retratamiento de aguas de lavado de los pulverizadores.

El “Phitobac” es un dispositivo que recoge el agua procedente del lavado de los materiales y que permite degradar las sustancias activas de los productos fitosanitarios presentes en estos vertidos. 

Recogida y tratamiento de agua de lavado de bodegas y de vendimiadoras mecánicas.

Purificación de los vertidos vinícolas en una planta de tratamiento de efluentes.