Terruño

Nuestro oficio: el encuentro entre el terruño y el saber de los Hombres


Burdeos: una situación ideal para unos vinos excepcionales

Burdeos, situado en el paralelo 45 norte, en la costa atlántica, se beneficia de una lenta maduración de las uvas y de un clima donde coinciden la madurez tecnológica de la viña (azúcares/ácidos) y la madurez fenólica de las uvas (aromas/ taninos)

Estos factores permiten alcanzar un grado óptimo de maduración y un equilibrio enológico perfecto, con un grado alcohólico moderado (entre 12 y 13,5% vol.).


El estuario de la Gironda y sus dos ríos, el Garona y el Dordoña, constituyen el eje central de la región de Burdeos

Esta importante masa de agua contribuye a regular la temperatura:

En verano, el agua, más fría que el aire, atenúa el exceso de calor
En invierno, el agua, más caliente, calienta el aire y evita que la temperatura descienda por debajo de 3°C.
Un clima local similar al de la costa

A tan solo treinta kilómetros del litoral, nuestro clima es único. La influencia oceánica, empujada por los vientos del noroeste, penetra en nuestro amplio estuario y sigue su curso muy lejos tierra adentro.


El suelo es el resultado Geológico de la situación geográfica mundial y local.

El suelo es el resultado Geológico de la situación geográfica mundial y local.
El suelo es el resultado Geológico de la situación geográfica mundial y local.

A lo largo de las eras geológicas, la actividad de los dos ríos, el Garona y el Dordoña han desplazado y depositado los diferentes componentes de nuestro terruño, tan propicio para la viticultura.

Transportados por las corrientes, la arcilla, el limo y la grava se depositaron en el lecho de piedra madre caliza de nuestra orilla derecha de la Gironda.

Gozamos de un terruño predominantemente arcilloso-calcáreo con variaciones en función de la proporción local de limo, grava y arcilla.